Para variar la temática subo un retrato. En este caso, un muchacho que encargaba de llevar los camellos (perdón, dromedarios) por las arenas del desierto del Sáhara.
Osprey Scream
Hace 1 día



No hace aún los dos meses que estuvimos viajando por este precioso y aparentemente tranquilo país cuando en menos de un mes todo ha cambiado. La aparente estabilidad de la que están orgullosos los tunecinos y que los diferenciaba de los países de su entorno al parecer era una fachada. Hoy acaba de abandonar el país el presidente, cuyo busto en forma de enormes posters empapelaba toda la geografía. Con esto se demuestra que el verdadero sentimiento de un país es en buena medida desconocido para el viajero y no digamos para el turista.